Aceite Gerin (o Gerinoil para dar su nombre cientifico) es una droga poderosa que actúa directamente en el sistema nerviosos central para producir una serie de síntomas, a menudo de naturaleza antisocial o de daño auto inflingido. Puede modificar de forma permanente el cerebro de los niños para producir desordenes en la vida adulta, incluyendo peligrosas desilusiones que son muy difíciles de tratar. Los cuatro vuelos maditos del 11 de septiembre del 2001 fueron viajes de aceite Gerin: Diecinueve de los secuestradores estaban bajo dosis muy fuertes de la droga al mismo tiempo.. Históricamente, el gerinolismo fue el responsable de atrocidades tales como la cacería de brujas en Salem y las masacres de indígenas sudamericanos a manos de los conquistadores españoles. El aceite Gerin fue el combustibles que alimentó la mayoría de las guerras europeas de la edad media y en tiempos mas recientes, de la carnicería que dividió el subcontinente hindú y de Irlanda
La intoxicación con aceite Gerin puede conducir a individuos previamente sanos a escapar de una satisfactoria vida normal a escapara a una comunidad cerrada de adictos confirmados. Estas comunidades están usualmente limitadas a un solo sexo únicamente y allí vigorosamente, a menudo de manera obsesiva, prohíben la actividad sexual Y es verdad que una tendencia hacia una moribunda prohibición sexual emerge como un recurrente monótono tema entre todas las coloridas variaciones de la sintomatología del aceite Gerin. El aceite Gerin no parece reducir la libido per se, pero frecuentemente lleva a una preocupación de reducir el placer sexual de otros. Un ejemplo muy actual es la lascivia con la que muchos adictos a este aceite condenan la homosexualidad
Como con otras drogas, el aceite Gerin refinado en dosis bajas es inofensivo y puede servir como lubricante en ocasiones sociales, tales como bodas, funerales y ceremonias de estado. Los expertos difieren acerca de tales viajes sociales, que aunque inofensivos por si mismos, puedan ser un factor de riesgo para escalar en formas mas duras y mas adictivas de la droga.
Las dosis medias del aceite Gerin, aunque no son peligrosas en si mismas, pueden distorsionar las percepciones de la realidad. Las creencias que no tienen bases son de hecho, inmunizadas por el efecto directo de la droga en el sistema nervioso, en contra de las evidencias del mundo real. A los adictos a esta droga se les puede escuchar hablándole al viento o murmurándose a ellos mismos, aparentemente con la creencia de que los deseos privados así expresados se vuelven realidad, aún a costa del bienestar de otras personas y con violaciones flagrantes de las leyes de la física. Estos desordenes autolocutorios son a menudo acompañados por tic extraños y gestos manuales, estereotipos maniacos tales como el meneo rítmico de la cabeza, como haciendo afirmaciones hacia una pared, o el síndrome obsesivo compulsivo de orientación (SOCO: ver hacia el este cinco veces al dia).
El Aceite Gerin es alucinógeno en fuertes dosis. Los adictos duros pueden escuchar voces en su cabeza o experimentar ilusiones visuales que les pueden parecer a los que las padecen tan reales que a menudo tienen éxito persuadiendo a otros de su autenticidad. Un individuo que reporta convincentemente alucinaciones de alto grado pude ser venerado, y aún seguido, como una especie de líder, por otros que se consideran así mismos como menos afortunados. Tal patología del seguidor puede durar mucho tiempo después de la muerte del líder original y puede expandirse en una bizarra psicodélia, tal como la fantasía canibalesca de “beber la sangre y comer la carne” del líder.
El abuso crónico del aceite puede conducir a “viajes malos” en los cuales los usuarios sufren de terribles desilusiones, incluyendo miedos a ser torturado, no en el mundo real, sino en un mundo de fantasía de después de la muerte. Malos viajes como estos están obligados a castigos tradicionales mórbidos, que es característico de esta droga como lo es el miedo obsesivo por la sexualidad que ya se señalo previamente. La cultura del castigo adoptado por el aceite Gerin van desde la “bofetada” al “latigazo” pasando por la “lapidación” (especialmente a adúlteras y a víctimas de violación), yla “demanifestación” (la amputación de una mano), hasta la siniestra fantasía de la “crucifixión”, la ejecución de un individuo por los pecados de otros.
Usted puede pensar que tan potencialmente peligrosa y adictiva droga encabezaría la lista de intoxicantes prohibidos, con sentencia ejemplares elaboradas para castigarla. Pero no, se puede obtener fácilmente en cualquier parte del mundo y no necesita receta. Los traficantes profesionales son numerosos y están organizados en cárteles jerárquicos, que trafican abiertamente en las esquinas y en edificios hechos con ese propósito. Algunos de estos cárteles son adeptos de esquilmar gente pobre desesperada en alimentar su hábito. Los “padrinos” ocupan cargos muy influyentes y tienen el oído de la realeza, de presidentes y de primeros ministros. Los gobiernos no se hacen únicamente de la vista gorda al tráfico; les garantizan un estatus de excepción de impuestos. Y peor aún, subsidian escuelas creadas con el fin específico de enganchar a los niños.
Me empujo a escribir este artículo la cara feliz de un hombre en Bali. Estaba recibiendo con éxtasis su sentencia de muerte por el brutal asesinato de una gran número de vacacionistas que nunca había conocido y en contra de quienes no tenía nada en contra. Algunas persona en la corte estaban en shock por su falta de remordimiento. Lejos del remordimiento, su respuesta fue una de obvia euforia. Manoteo al aire, delirando con alegría que sería “martirizado”, para usar la jerga de su grupo de abusadores. No se equivoque acerca de eso, esa beatífica sonrisa, viendo con placer al escuadrón de fusilamiento, es la sonrisa del adicto. Aquí tenemos al adicto arquetípico, drogado con el aceite Gerin más duro, sin refinar, sin adulterar y de alto octanaje.
Cualquiera que sea su punto de vista de la venganza y disuasión de la pena capital, resulta obvio que este caso es especial. El martirio es una extraña forma de venganza en contra de aquellos que la desean, y lejos de ser disuasoria, siempre recluta mas mártires de los que mata. El punto importante es que el problema no emerge en primer lugar si el niño es protegido de ser enganchado en una droga con tan mala prognosis para su mente adulta.
Este artículo es publicado en español y no tiene fines de lucro. El autor es un respetado y reconocído científico que cuenta con su página web, la cual invito a visitar: richarddawkins.net
No hay comentarios:
Publicar un comentario